Violencia entre porras crecía y nadie actuaba, ¿el negocio es primero?

La violencia entre porras crecía; podían golpear, ofender, retar, romper cristales de los autobuses del equipo contrario y no pasaba nada.
Violencia entre porras crecía y nadie actuaba, ¿el negocio es primero?
La violencia entre porras crecía; podían golpear, ofender, retar, romper cristales de los autobuses del equipo contrario y no pasaba nada.

La violencia entre porras en los estadios del futbol subía de tono a lo largo de las temporadas y nadie les ponía un alto.

Podían golpear, ofender, retar, romper cristales de los autobuses del equipo contrario y no pasaba nada.

Siempre protegidos por los directivos y por la autoridad municipal, eran escoltados por las calles camino al estadio.

A su paso podían cometer todo tipo de faltas administrativas y los mismos policías municipales y estatales las festejaban.

En el estadio, ocupan una zona especial, misma que protegen con vallas y policías, todo esto por la agresividad conocida por todos.

La violencia parecía no importarle a nadie

La situación comenzó a complicarse en el año 2011, desde entonces se han vivido terribles enfrentamientos en donde fanáticos, policías y jugadores, han salido gravemente heridos.

El problema de la violencia entre «barras» crece todos los días.

Esta violencia entre porras o «barras» como se les conoce ahora, hace incomoda la visita al estadio por parte de mujeres y niños, pero eso parece no importarle a las directivas.

En marzo de 2014 cuando Chivas enfrentaba al Atlas se vivió una de las jornadas más violentas del balompié mexicano.

Aficionados del rebaño sagrado agredieron a los demás asistentes, prendieron bengalas y arrojaron botellas de vidrio a la cancha.

Golpearon a policías municipales y 20 elementos de seguridad fueron trasladados graves a hospitales.

Durante los cuartos de final del Apertura, aficionados de Atlas encararon a los jugadores de Rayados, y se metieron a la cancha.

En la Liguilla del Apertura 2016 en el Clásico entre América y Chivas, las cosas se salieron de control cuando aficionados de Chivas se enfrentaron a policías.

Ese mismo año, durante el Clausura 2016 los aficionados de Santos no soportaron la derrota y desataron una pelea campal.

En el 2018, 74 personas fueron detenidas por incidentes violentos dentro y fuera del estadio.

Violencia entre porras crecía y nadie actuaba, ¿el negocio es primero?

La violencia entre porras parecía no importar, total, mientras se tengan buenas entradas y se consuma alcohol todo lo demás parecía no importar.

«Aficionados» de Chivas agreden a la porra del equipo contrario

Pero ahora que las fotografías y los videos dejaron al descubierto el enfrentamiento entre las porras del Atlas y Querétaro parece su fin.

El presidente de la Liga BBVA MX, Mikel Arriola anunció que las barras visitantes ya no van a poder ir a los estadios.

Además el Estadio “La Corregidora“ en Querétaro queda suspendido para cualquier evento futbolístico.

Por si esto fuera poco toma más fuerza la posible desafiliación del futbol mexicano del equipo Querétaro.

La decisión de que las barras visitantes no asistan a los estadios se aplicará para todos los quipos del futbol mexicano.